El presidente del Club Deportivo Xota, Tatono Arregui, compareció este viernes a título personal ante los medios de comunicación para responder a las informaciones surgidas en torno a la situación económica del club y su relación con el empresario Ramón Lázaro. "El club no tiene nada de lo que esconderse", afirmó desde el inicio de su intervención.
Arregui explicó que la búsqueda de un inversor externo responde al agotamiento económico y personal de los miembros de la junta directiva, que llevan 49 años vinculados a la entidad. Recordó que el club superó la crisis de 2008 con una deuda importante avalada personalmente por los cinco integrantes de la junta, y que al cierre de la pandemia, en 2021, ese aval conjunto ascendía a cerca de 800.000 euros. "Ese trayecto anímico y de salud nos ha costado alegrías pero también una tensión impropia para nuestra edad", señaló. La deuda actual del club asciende a 170.000 euros.
En ese contexto se produjeron contactos con hasta cuatro posibles inversores, todos ellos bajo acuerdo de confidencialidad. Mientras Arregui comparecía ante la prensa en Anaitasuna, el resto de la junta directiva mantenía una reunión con uno de esos candidatos. En el turno de preguntas, el presidente confirmó que se trata del grupo inversor procedente de Valencia.
Sobre la cantidad económica que figura en el auto judicial relacionado con Ramón Lázaro, Arregui fue directo: "No teníamos ni para pagar mayo, esa es la verdad". Explicó que se firmó con el empresario ribero un contrato de opción de compromiso de cambio de junta directiva, y que el dinero pactado tenía como destino sufragar gastos de temporada y deudas. Subrayó que ese contrato no es definitivo, sino reversible y condicionado.
El presidente afirmó desconocer la procedencia del dinero aportado por Ramón Lázaro y sostuvo que "no es un problema del Xota". Recordó además que preside "un club deportivo sin ánimo de lucro, que no se puede vender", y que la junta sigue ostentando la propiedad, la gestión y el control de la entidad.
Arregui negó con rotundidad cualquier irregularidad deportiva, económica o administrativa, y rechazó las informaciones difundidas en redes sociales. "Hemos cumplido escrupulosamente con la legalidad y niego rotundamente esas falacias. Jamás hemos hecho algo extraño", afirmó. Añadió que las conversaciones telefónicas intervenidas por la policía a Ramón Lázaro no contienen "absolutamente nada extraño del Xota".
Visiblemente emocionado en algunos momentos, el presidente apeló al respaldo recibido de la afición. "Nosotros queríamos que nuestro legado siguiera y entrara gente con dinero porque estábamos cansados y mayores, con achaques", concluyó.





