La Guardia Civil ha detenido a cuatro hombres residentes en la Comunidad Foral de Navarra como presuntos autores de un delito continuado de hurto de cable de cobre y aluminio en una planta fotovoltaica del norte de la provincia de Cáceres. La actuación se enmarca en la denominada operación BUDO y ha contado con la colaboración de la Comandancia de la Guardia Civil de Navarra.
Los arrestados, de entre 28 y 50 años, habrían sustraído un total de 1.900 kilogramos de cableado excedente perteneciente a una empresa del sector fotovoltaico. Posteriormente lo vendieron, sin conocimiento de la compañía, a un centro autorizado de tratamiento de residuos metálicos, por lo que obtuvieron cerca de 4.700 euros.
La investigación se inició el pasado mes de noviembre, cuando agentes del Equipo Roca de la Compañía de Plasencia detectaron durante una inspección rutinaria una gran cantidad de cable de cobre y aluminio en un centro de reciclaje de la localidad. El material llamó la atención de los agentes por tratarse de cableado específico de instalaciones fotovoltaicas.
Las pesquisas permitieron determinar que el material procedía de una planta cercana y que los vendedores eran cuatro trabajadores que en ese momento realizaban labores en la instalación. Según la investigación, durante noviembre de 2025 efectuaron hasta siete ventas de cable, alcanzando los 1.900 kilos.
Tras identificar a los presuntos autores, la Guardia Civil llevó a cabo las detenciones con la colaboración de agentes de Navarra, donde se interpuso la correspondiente denuncia por el hurto del material.
Las diligencias han sido remitidas a la autoridad judicial competente en Plasencia, que se hará cargo del caso.




