Casi tres de cada cuatro personas que necesitan ayuda humanitaria urgente en el mundo no la reciben. Es una de las conclusiones más crudas del dossier Crisis (In)visibles: Emergencias 2026, presentado este lunes en Pamplona por Médicos del Mundo Navarra. La publicación pone cifras a una realidad que, según la organización, permanece sistemáticamente fuera de la agenda mediática y política: 239 millones de personas en situación de emergencia y una financiación internacional que apenas cubre el 26% de la respuesta necesaria.
Un sistema de respuesta que se queda corto
La brecha entre necesidades y recursos no hace sino agrandarse. En el caso del Sáhara, la caída de la financiación ha sido de cerca del 40% solo en el último año. Para Médicos del Mundo, estos datos no reflejan una crisis puntual sino un patrón estructural: los mismos factores que generan las emergencias —conflictos, desigualdad, cambio climático, deterioro de los sistemas públicos— contribuyen también a prolongarlas.
"Las crisis no solo se multiplican, sino que cada vez son más difíciles de resolver. Los mismos factores que las generan contribuyen también a prolongarlas, creando ciclos de vulnerabilidad que afectan especialmente a las poblaciones más empobrecidas", señala Jaione Eugui, responsable del proyecto en Médicos del Mundo Navarra.
4.500 millones de personas sin acceso a salud básica
Uno de los apartados más impactantes del dossier es el dedicado al derecho a la salud. Según los datos recogidos, 4.500 millones de personas carecen actualmente de acceso a servicios sanitarios básicos. La esperanza de vida puede variar hasta tres décadas entre países, y el 94% de las muertes maternas se producen en naciones de ingresos bajos y medios. Más de 847 millones de personas viven en pobreza extrema.
59 conflictos activos y una crisis climática que agrava todo lo demás
El informe subraya que el número de conflictos armados activos en el mundo asciende a 59, la cifra más alta desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. Sudán ilustra con especial dureza este apartado: la guerra iniciada en 2023 ha causado cerca de 150.000 muertes y más de 14 millones de desplazamientos, convirtiéndola en una de las mayores crisis humanitarias del planeta.
A los conflictos se suma el impacto de la crisis climática, con sequías, inundaciones y olas de calor que destruyen medios de vida y agravan la inseguridad alimentaria. Burkina Faso es otro de los casos analizados, donde la combinación de cambio climático, pobreza y violencia armada está profundizando una emergencia de creciente gravedad.
Médicos del Mundo reclama una mayor inversión en sistemas públicos de salud resilientes y pide que la respuesta humanitaria vaya acompañada de medidas que ataquen las causas estructurales de la desigualdad global.




