Las fuerzas de seguridad han desmantelado una activa organización criminal dedicada al tráfico de drogas entre el norte de África y el continente europeo. En el marco de la denominada operación "Sarcina-Orange", los agentes han detenido a 14 personas de nacionalidad española con numerosos antecedentes policiales y han realizado siete registros en diferentes inmuebles de la Ciudad Autónoma de Melilla. Los arrestados están acusados de presuntos delitos contra la salud pública y pertenencia a grupo criminal.
La investigación conjunta comenzó en marzo de 2025 tras detectarse un entramado perfectamente jerarquizado. Según las pesquisas, la red introducía grandes cantidades de hachís en Melilla procedentes de Marruecos utilizando turismos modificados. Una vez en la ciudad autónoma, la mercancía se ocultaba en inmuebles que funcionaban como "guarderías" antes de dar el salto definitivo hacia la Península.
El golpe al narcotráfico en el mar de Alborán
Durante la fase de explotación del operativo, los investigadores han intervenido cuatro vehículos equipados con sofisticados dobles fondos, abundante material de telefonía móvil, documentación clave y un inhibidor de frecuencias que el grupo empleaba para entorpecer los seguimientos policiales.
De forma paralela, se están ejecutando minuciosas investigaciones patrimoniales para asfixiar la estructura financiera de la banda. El despliegue sobre el terreno contó con unidades de seguridad ciudadana, guías caninos y un escáner de alta tecnología para la inspección de los cargamentos sospechosos.
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El principal hito de la investigación se produjo el pasado 16 de octubre, cuando se interceptó un cargamento masivo que permitió conectar todas las ramificaciones de la red de narcotráfico. En este dispositivo especial se localizaron aproximadamente 3.000 kilos de hachís camuflados en bloques de cartón prensado y se procedió a la detención de dos individuos en territorio andaluz.
Este decomiso de tres toneladas de hachís confirmó las sospechas de que se trataba de uno de los grupos delictivos más operativos del litoral mediterráneo, cuyo destino final para las sustancias estupefacientes no solo era el mercado peninsular, sino también la distribución a gran escala en diversos países de Europa. Las pesquisas complementarias han permitido dar por desmantelada la estructura al completo.




