Desde VIVEGÜÉS–EGUESIBAR BIZI consideran que la ciudadanía del Valle de Egüés merece respeto, información y ser escuchada ante una decisión urbanística que puede condicionar el Valle. La urgencia de la vivienda no puede justificar prisas ni convertir su futuro en una carrera electoral. “Que se anuncien movimientos de tierras en dos o tres años nos alarma. No se puede decidir deprisa y desde fuera sin escuchar a quienes vivimos aquí. Nosotros y nosotras seremos los que conviviremos durante décadas con consecuencias para nuestro entorno, servicios y proyecto de vida”.
La agrupación critica la gestión unilateral y poco colaborativa del Gobierno de Navarra. Recuerda que en febrero de 2025 se anunciaron 4.000 viviendas; después se pasó a unas 5.000, base del proyecto y el proceso de participación, y ahora, pese a aportaciones que pedían desistir, replantear o moderar el desarrollo, se presentan 6.000. “Resulta difícil entender que un proceso participativo termine con 1.000 viviendas más”, señalan, reclamando al Gobierno que explique qué aportaciones incorpora, cuáles descarta y qué justifica el incremento.
También muestran su preocupación ante las recientes declaraciones de Cristina Ibarrola, presidenta de UPN, quien afirma que UPN no solo no lo rechaza, sino que exige que no quede “en un cajón” y, asegura que, si gobierna Navarra, intentará agilizarlo al máximo.
La agrupación reitera que percibe el riesgo de que el Valle sea el principal perjudicado de una carrera electoral autonómica por quién anuncia más viviendas, dejando al margen al Ayuntamiento y a la ciudadanía.
Recuerdan el actual PSIS de Sarriguren, donde dotaciones, accesos y comunicaciones no acompañaron al crecimiento residencial, de hecho, a día de hoy seguimos sin dotaciones comprometidas como la Casa de Cultura y unos accesos altamente cuestionados por quienes entramos y salimos a diario de Sarriguren. También ponen el foco en Erripagaña, donde persisten los problemas. “Reservar suelo para dotaciones no significa ejecutarlas: hay que saber quién las construirá, cómo se financiarán, en qué plazos y con qué garantías. Las promesas sobre un plano no constituyen compromisos ciertos”.
VIVEGÜÉS–EGUESIBAR BIZI insiste: la vivienda es un problema real y prioritario. El Valle debe desarrollar suelo para su demanda interna y contribuir a las necesidades comarcales. Por ello, solicita desistir del PSIS tal y como está planteado y sustituirlo por un trabajo conjunto entre Ayuntamiento y Gobierno de Navarra, con máximo consenso, para un desarrollo moderado, gradual y equilibrado, con dotaciones, servicios, transporte público y accesos desde el inicio. “La vivienda es un problema de todos: hay que hacer vivienda en el Valle, pero hacerlo bien, con garantías y respondiendo a necesidades reales, sin discusiones estériles ni decisiones unilaterales”.











