El sindicato LAB ha firmado el primer preacuerdo de convenio colectivo específico para las residencias de Navarra, poniendo fin a un proceso de negociación que arrancó en 2020 y que ha incluido huelgas, paros, asambleas y movilizaciones en el sector.
El acuerdo supone abandonar el convenio estatal de residencias, al que LAB atribuía una situación de precariedad estructural, y sustituirlo por un marco propio negociado en Navarra. Entre las mejoras recogidas destacan la equiparación salarial hasta los 1.500 euros en todas las categorías, una reducción de jornada de 123 horas anuales —con una primera bajada de 82 horas en 2027—, la incorporación de cuatro días de asuntos propios y mejoras en el complemento de bajas por enfermedad.
El preacuerdo también blindaría las condiciones ya existentes en cada empresa: las trabajadoras que cuenten con mejores condiciones no las perderán, y los salarios más altos seguirán incrementándose anualmente.
LAB vincula el resultado a la huelga general del 17 de marzo en Hego Euskal Herria, centrada precisamente en la reivindicación del salario mínimo de 1.500 euros, y sostiene que el acuerdo demuestra que en Navarra es posible avanzar al margen de los marcos estatales de negociación.
En los próximos meses, las partes trabajarán en la redacción definitiva del convenio para su aprobación final.




