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Serafín Zubiri pide frenar la polémica tras el incidente en un bar: “No quiero generar controversia ni hacer daño"

El artista navarro, desbordado por la repercusión en redes, apuesta por la empatía y el perdón: “No voy a denunciar, me sentiría fatal”

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Serafín Zubiri con su perro de asistencia

El cantante Serafín Zubiri ha salido al paso de la polémica generada tras el incidente vivido en un establecimiento hostelero de Calamocha, asegurando sentirse “abrumado y desolado” por la magnitud que ha alcanzado el caso en redes sociales. “No imaginaba que iba a tener esta repercusión”, reconoce en un vídeo en el que agradece el apoyo recibido, pero pide rebajar la tensión.

Lejos de avivar la controversia, Zubiri insiste en que su intención al hacer público lo ocurrido era meramente pedagógica: “Estas cosas hay que difundirlas para concienciar a la gente y a los establecimientos”. En este sentido, el artista, que convive con un perro guía desde hace más de 25 años, recalca la importancia de conocer los derechos de las personas con discapacidad visual, aunque matiza que episodios como este son excepcionales: “Puedo contar con los dedos de la mano las veces que me han pasado cosas así”.

El músico también ha querido mostrar comprensión hacia el sector hostelero, al que se siente especialmente vinculado por su historia personal: “He crecido en un bar y sé lo que es ese trabajo. Yo les haría un monumento”. Por ello, ha descartado emprender acciones legales contra el responsable del local, pese a que las autoridades le indicaron esa posibilidad: “No voy a denunciar, no quiero que a este señor le caiga una multa; me generaría un cargo de conciencia tremendo”.

Zubiri confirma que el implicado le pidió disculpas en privado y valora el gesto, apelando a la necesidad de fomentar la empatía: “Todos podemos tener un mal día, se equivocó, lo ha reconocido y ya está”. Incluso admite que pudo excederse en sus primeras declaraciones en caliente, por lo que tampoco descarta pedir disculpas si fuera necesario.

Además, ha querido corregir algunos de sus propios mensajes iniciales, defendiendo con rotundidad la situación en España: “Este país es el mejor del mundo para ciegos, sin duda”. En la misma línea, ha rechazado cualquier señalamiento hacia el establecimiento o la localidad: “Por favor, que no deje de ir la gente al bar”.

El cantante lamenta, en cualquier caso, el impacto emocional que ha tenido la viralización del caso: “Me siento incómodo, incluso triste; no entiendo todo esto”. Y concluye con un llamamiento a rebajar el tono en el debate público: “Tenemos que ser más humildes y más empáticos. Si esto ha servido para algo, que sea para que no vuelva a ocurrir”.

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