La plaza de San Nicolás y la calle San Miguel se preparan para recibir el próximo martes 3 de febrero el esperado mercadillo de San Blas. Este evento, que se llevará a cabo desde las 9 de la mañana hasta las 20.30 de la tarde, contará con veintiún puestos que ofrecerán productos típicos como dulces y roscos. Este mercadillo es una tradición que atrae tanto a locales como a visitantes, quienes disfrutan de la variedad de productos que se ofrecen.
Para garantizar el correcto desarrollo del mercadillo, el Ayuntamiento de Pamplona ha establecido ciertas normativas. Los vendedores deben presentar documentación que acredite el origen de sus productos y está prohibida la venta de pan, así como de productos que contengan nata o crema pastelera. Además, los puestos no podrán exceder los tres metros de longitud y deberán dejar suficiente espacio en la calzada para el paso de vehículos de emergencia y de limpieza.
Normativas y tradiciones en el mercadillo de San Blas
El Ayuntamiento también ha decidido reforzar el número de contenedores disponibles para asegurar una adecuada gestión de los residuos generados durante la actividad. A las 9.45 de la mañana, se llevará a cabo la procesión de San Blas alrededor de la iglesia de San Nicolás, seguida de la bendición de los puestos y productos. A las 10 de la mañana, la iglesia acogerá una misa a la que ha sido invitada la Corporación municipal.
Además del mercadillo, el día de San Blas contará con la tradicional soka-dantza, un baile que Duguna Iruñeko Dantzariak / Dantzaris de Pamplona ejecutará en el paseo de Sarasate. Este evento comenzará a las 19.30 horas, partiendo desde la plaza de San Nicolás. Los bailarines cubrirán sus rostros con antifaces y llevarán pañuelos estampados en la cabeza y el pecho, mientras que el oso y su guardián anunciarán la llegada del carnaval.
Soka-dantza: un baile con historia
La soka-dantza es una coreografía tradicional que se relaciona con las danzas en cadena, como los branles y farandoles, que se han bailado en el sureste de Europa desde al menos el final de la Edad Media. Esta danza ha evolucionado a lo largo del tiempo, dando lugar a tradiciones coreográficas locales en diferentes regiones. En el País Vasco y Navarra, la soka-dantza se ha bailado desde el siglo XVI y se realiza en la calle dos veces al año, coincidiendo con las festividades de San Blas en febrero y San Juan en junio.
La celebración de San Blas es una oportunidad para que los habitantes de Pamplona y sus visitantes disfruten de una jornada llena de tradición, cultura y comunidad. Tanto el mercadillo como la soka-dantza son eventos que atraen a personas de todas las edades, quienes valoran la riqueza cultural que estas actividades aportan a la ciudad. La participación en estas actividades es una forma de mantener vivas las tradiciones locales y de compartirlas con las nuevas generaciones.
El mercadillo de San Blas y la soka-dantza son ejemplos de cómo las tradiciones pueden perdurar en el tiempo, adaptándose a las necesidades contemporáneas sin perder su esencia. Estas celebraciones no solo ofrecen un espacio para el comercio de productos típicos, sino que también fomentan el sentido de comunidad y el aprecio por la cultura local.






