Berriz min hau. Luze dirau.
Las personas que componemos Nafarroako Torturatuen Sarea comprendemos tu dolor, Iker. Y hoy nos duele más que nunca.
Porque aquello que nos hicieron, aquello a lo que sobrevivimos deja heridas que son imposibles de sanar, heridas de por vida. Nos gustaría haber podido ayudarte más. Eras parte de nuestra red, una persona querida. Junto a nosotras, le hiciste frente a aquello que te había marcado para siempre, llevando a cabo el proceso para ser reconocido como víctima de la tortura por el Gobierno de Navarra.
Un proceso duro y difícil por el que también hemos pasado muchas de nosotras. Porque seamos sinceras, todas las personas torturadas tenemos cajones que no queremos volver a abrir. Y hacer el esfuerzo de volver a recordar -y por ello, revivir- aquello, es una gran muestra de valentía y compromiso; y en muchas ocasiones resulta reparador.
Hablamos de recordar aquello como si lo que nos hicieron fuera algo que se puede olvidar. Y no es así. Quienes sufrimos aquello, lo seguimos sufriendo hoy en día también. Muchas veces en silencio. Pero la herida sigue ahí.
Por eso mismo, cuando hablamos de tortura, cuando hablamos de lo que nos hicieron, no hablamos de una etapa pasada, hablamos de presente. En Nafarroa, hace tan solo dos años empezamos a recibir los primeros reconocimientos oficiales como víctimas de esa barbarie. Hay decenas de personas torturadas que nos han dejado, que no han podido recibirlo ni tan siquiera solicitarlo, ya que esta realidad ha sido sistemáticamente silenciada y ocultada durante décadas. Y somos más de 5.000 casos en toda Euskal Herria. Desde la Red Navarra de Personas torturadas conseguimos sacar a la luz lo que aquí había pasado, lo que nos habían hecho y lo que seguimos sufriendo. Y eso tú Iker lo sabías muy bien.
Aquello que nos hicieron tenía y tiene responsables. Nuestros torturadores siguen ahí. En muchas ocasiones sin rostro, solo una voz, un olor, una mirada, una expresión. Y en otras con nombres y apellidos, sin vergüenza alguna apareciendo en medios de comunicación o cruzándose con nosotras por la calle. Es por eso que nos gustaría dedicarles unas líneas a ellos también, como recordatorio de lo que nos hicieron: de la misma manera que logramos demostrar lo que nos hicisteis, algún día el mundo sabrá quiénes sois. Verdad, justicia y reparación.
De la misma manera, nos gustaría instar a las instituciones públicas y agentes políticos a que denuncien lo ocurrido; más aún, siendo tú una de las personas oficialmente reconocidas como víctima de tortura.
No nos gustaría despedirnos sin mandar nuestro cariño y todo el animo a tus amistades y familiares.
Iker, tu sonrisa permanecerá con nosotras siempre. Porque te queremos. Porque te entendemos. Porque compartimos herida. Maite zaitugu Txistu.
Nafarroako Torturatuen Sarea
Por Ainara Gorostiaga Eskubi, Metxe Gonzalez Portillo, Marilo Gorostiaga Retuerto, Iñaki Beaumont Etxeberri, Iñaki Azkona Irurtzun, Eneko Villegas Amezketa, Mikel Soto Nolasco, F Miguel A. Llamas “Pitu”





