La Universidad Pública de Navarra (UPNA) lidera un ambicioso proyecto internacional que busca mejorar la gestión de la polilla del boj (Cydalima perspectalis), una plaga invasora que afecta a setos ornamentales, viveros y masas naturales de boj (Buxus spp.). Este proyecto, que se desarrollará hasta 2026 bajo el paraguas de Euphresco, ha reunido a diecisiete instituciones de nueve países para avanzar en la detección temprana en Europa y Norteamérica, estudiar los enemigos naturales de la plaga y evaluar tratamientos biológicos y químicos.
El proyecto, denominado BTM-IPM, se centra en desarrollar herramientas para la gestión integrada de la plaga, combinando medidas de vigilancia y control para reducir el impacto del insecto. El objetivo es proteger el boj en jardines, viveros y espacios naturales, así como apoyar actuaciones de contención en zonas donde la plaga se ha introducido recientemente. El trabajo se orienta a reducir el impacto en las áreas afectadas por la polilla del boj.
La polilla del boj: un desafío para la sanidad vegetal
Originaria del este de Asia, la polilla del boj fue detectada por primera vez en Europa en 2006 y desde entonces se ha extendido por numerosos países. Sus orugas se alimentan de las hojas del boj, provocando defoliaciones severas y, en casos extremos, dañando la corteza. En Europa, este daño afecta tanto a ejemplares utilizados en jardinería como a formaciones naturales de Buxus sempervirens. En Norteamérica, la plaga se identificó en Toronto en 2018 y en el estado de Nueva York en 2021.
El equipo de la UPNA, integrado por investigadores como Rosa Murillo Pérez e Iñigo Ruiz de Escudero Fuentemilla, ha trabajado en el estudio de los enemigos naturales y patógenos de la plaga. Han evaluado productos autorizados y nuevos para su control, con la colaboración de estudiantes de Biotecnología e Ingeniería Agroalimentaria y del Medio Rural, como Gemma Cárcamo Ochoa.
Descubrimientos prometedores en la lucha contra la polilla del boj
Las prospecciones realizadas en bojedales navarros han permitido identificar especies de enemigos naturales y patógenos autóctonos que podrían contribuir a reducir la plaga. El proyecto ha identificado varios aislados de patógenos con gran potencial, como la bacteria Bacillus thuringiensis y los baculovirus. Estos virus son altamente patogénicos para las orugas, transmitiéndose de generación en generación y produciendo infecciones letales.
Además, se han aislado unas 100 cepas de B. thuringiensis de muestras de bojedales de Navarra. Estas cepas se han caracterizado a nivel biológico, molecular y bioquímico, y algunas muestran un gran potencial para el control de la plaga. El consorcio también ha trabajado en la mejora de trampas, feromonas y atrayentes para detectar y seguir la evolución de la plaga.
Avances en la detección y control de la plaga
El proyecto ha permitido obtener nueva información sobre el ciclo de vida y el comportamiento reproductivo de Cydalima perspectalis, así como su capacidad para extenderse por el territorio. Estos datos son esenciales para ajustar las estrategias de vigilancia y control. A lo largo del proyecto, se han registrado 85 resultados de investigación, transferencia y apoyo a la regulación fitosanitaria, incluyendo artículos científicos, informes técnicos y materiales de divulgación.
Se prevén nuevas publicaciones tras el cierre de la iniciativa, incluida una revisión sobre la situación global de la polilla del boj y las herramientas disponibles para su manejo. Los resultados obtenidos ofrecen apoyo técnico para administraciones, viveros y otros agentes implicados en la protección del boj en jardines y masas naturales.





