El Gobierno de Navarra ha declarado este miércoles como inversión de interés foral el proyecto de descarbonización impulsado por Rockwool Peninsular S.A. en sus instalaciones de Caparroso. Esta resolución permitirá aplicar la Ley Foral 15/2009 de medidas de simplificación administrativa, reduciendo a la mitad los plazos ordinarios de tramitación para la obtención de licencias, ejecuciones de obras y planes urbanísticos. La iniciativa contempla un desembolso global cercano a los 60 millones de euros y cuenta además con un respaldo de 18 millones de euros procedentes del PERTE de descarbonización del Gobierno central.
En la rueda de prensa posterior a la sesión de gobierno, el consejero de Industria y de Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, ha destacado que esta importante inversión apuntala la viabilidad industrial a largo plazo en la Zona Media de la Comunidad Foral y asegura el futuro de cerca de 200 puestos de trabajo directos. El proyecto de transformación energética busca sustituir el consumo de combustibles fósiles por sistemas electrificados y el aprovechamiento de fuentes renovables, alineándose con las directrices del Plan Energético de Navarra Horizonte 2030 y la estrategia S4.
Claves del proyecto de descarbonización y energías renovables en Caparroso
La actuación empresarial en la planta de Caparroso se articula en dos vías de trabajo diferenciadas con horizonte de finalización en el año 2028:
-
Electrificación del proceso productivo: Con una inversión superior a los 48,8 millones de euros, se implantará una solución basada en quemadores eléctricos de alta potencia para el proceso de fusión de materias primas. Esta medida recortará un 74 % las emisiones directas de gases de efecto invernadero de la fábrica, pasando de 52.072 a 13.301 toneladas anuales de CO₂ equivalente.
-
Instalación híbrida para autoconsumo: Se desplegará un parque renovable que combinará un aerogenerador eólico con una planta fotovoltaica de 5.684 módulos solares. Esta infraestructura generará cerca de 24.000 MWh anuales de electricidad verde, evitando el consumo de más de 100.000 MWh de energía no renovable y reforzando la autonomía de la instalación.
Con más de 25 años de trayectoria industrial en la Comunidad Foral desde la apertura de su planta en 2001, la filial del grupo multinacional danés se afianza como un referente de la lana de roca para aislamiento térmico, acústico y protección contra incendios en el tejido productivo de Navarra.






