La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una patología neurodegenerativa cuya confirmación clínica puede demorarse hasta dieciocho meses. Ante este escenario, una investigación doctoral de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), realizada por el ingeniero biomédico Juan Carlos Quizhpilema Cedeño, ha identificado biomarcadores cerebrales clave que permiten detectar alteraciones imperceptibles en pruebas convencionales.
El estudio, desarrollado en el Hospital Universitario de Navarra, empleó resonancia magnética de 3 Teslas para analizar el cerebro de los pacientes desde cuatro perspectivas técnicas. Los resultados revelan que la acumulación de hierro en la corteza motora y el daño estructural en el tracto corticoespinal son indicadores precisos para el diagnóstico precoz. Estos hallazgos son fundamentales, ya que la detección temprana evitaría que el daño neurológico avance sin el tratamiento adecuado.
La importancia de la resonancia magnética avanzada en neurología
La investigación destaca que la resonancia magnética avanzada no solo muestra la anatomía, sino que mide el flujo sanguíneo y la organización de las fibras nerviosas. Mediante técnicas de difusión, se detectó el deterioro de la mielina (capa protectora de las neuronas) incluso en fases iniciales de la enfermedad.
Además de la acumulación de metales y el daño en las vías de comunicación, la tesis identificó alteraciones en la conectividad cerebral y el riego sanguíneo. Según Quizhpilema, estos patrones son lo suficientemente específicos como para diferenciar la ELA de otras patologías con síntomas similares, proporcionando una herramienta objetiva, no invasiva y reproducible para la práctica clínica habitual.
Seguimiento de la enfermedad y eficacia de tratamientos
El trabajo también incluyó un seguimiento tras seis meses, demostrando que estos biomarcadores de imagen evolucionan en sintonía con el deterioro clínico del paciente. Esta capacidad de monitorización es vital no solo para el seguimiento médico, sino para evaluar la eficacia de nuevos fármacos en ensayos clínicos.
La tesis ha sido dirigida por especialistas del Hospital Universitario de Navarra y del NAIR Center, consolidando a Navarra como un referente en la aplicación de la ingeniería biomédica y la ciencia de datos aplicada a la salud neurológica.




