El Gobierno de Navarra ha aprobado un convenio de colaboración con la Federación Navarra de Municipios y Concejos (FNMC) y el Colegio de Abogados de Pamplona para implementar el modelo Barnahus. Este modelo ofrece atención integral a niñas, niños y adolescentes víctimas de violencia sexual, reuniendo en un entorno adaptado las intervenciones judiciales, médicas, psicológicas y sociales necesarias para su protección y recuperación.
El convenio, que será firmado por la consejera Inma Jurío, el presidente de la FNMC, Xabier Alcuaz, y la decana del Colegio de Abogados de Pamplona, Blanca Ramos, tendrá una vigencia de cuatro años, prorrogable por otros cuatro. Este acuerdo abarca la creación de un protocolo de actuación ante agresiones sexuales a menores, involucrando a múltiples entidades y departamentos del Gobierno de Navarra, así como al Colegio de Abogados de Pamplona.
Un enfoque coordinado y centrado en el menor
Barnahus-Navarra, dependiente del Servicio Social de Justicia, ofrece un entorno amigable para las víctimas, centralizando los recursos necesarios para su atención. Desde enero, cuenta con un local en Pamplona que atiende a menores de 3 a 17 años y a personas con discapacidad intelectual. El servicio, gratuito y público, prioriza el bienestar emocional y la seguridad jurídica de las víctimas, evitando la victimización secundaria.
El modelo Barnahus, cuyo nombre significa 'la casa de la infancia' en islandés, se centra en el interés superior de las niñas, niños y adolescentes, protegiendo su privacidad y asegurando su participación en el proceso de atención. Además, fomenta la actuación interdisciplinar y la atención con perspectiva de género, interculturalidad y diversidad sexual, buscando la reparación del daño y la prevención comunitaria.
Colaboración interdepartamental y equipos especializados
El convenio establece la colaboración entre el equipo fijo de Barnahus-Navarra, compuesto por profesionales de la Psicología, Trabajo Social y personal administrativo, y el equipo móvil Barnahus, formado por servicios del Gobierno de Navarra y entidades locales. La Policía Foral coordina con el recurso Barnahus en casos judicializados, colaborando con otros cuerpos de seguridad para la atención a las víctimas.
El recurso Barnahus-Navarra se organiza en dos grupos de trabajo: uno interdepartamental, encargado de coordinar y evaluar los protocolos de actuación, y otro técnico, que aborda nuevos casos y planifica su atención. Estos grupos se reúnen periódicamente para asegurar una respuesta unificada y adaptada a las necesidades de cada menor.
Un modelo en expansión desde 2021
El impulso del modelo Barnahus en Navarra comenzó en 2021, con encuentros interdepartamentales y un estudio-diagnóstico encargado a Save the Children. Este estudio destacó la necesidad de visibilizar la violencia sexual contra menores y de trabajar con equipos multidisciplinares en espacios adecuados. También se identificó la importancia de unificar la recogida de datos para estudios estadísticos.
Navarra se unió a un proyecto europeo para implementar el modelo Barnahus, junto a comunidades como Cantabria y Extremadura. En Europa, el primer Barnahus se creó en Islandia en 1998, y su éxito ha llevado a su expansión por el continente. En el Estado español, el primer proyecto surgió en 2018, implantándose en Tarragona en 2023.
La violencia sexual tiene un profundo impacto psicológico en las víctimas, y sin un tratamiento adecuado o apoyo familiar, el malestar puede persistir en la adultez. El modelo Barnahus busca ofrecer el entorno y los recursos necesarios para la recuperación y protección de los menores afectados.








