Una activista con un vestido negro en recuerdo de las más de mil trabajadoras muertas, un photocall itinerante en la Avenida Carlos III y el nombre de grandes marcas en el punto de mira. Así ha transcurrido esta mañana en Pamplona la acción de calle "Da la cara", organizada por SETEM Navarra-Nafarroa en el marco de la Campaña Ropa Limpia coincidiendo con el decimotercer aniversario del derrumbe del edificio Rana Plaza, en Bangladesh.
Una fecha que no se olvida
El 24 de abril de 2013, el colapso de ese complejo fabril se saldó con al menos 1.138 personas muertas —la mayoría mujeres— que cosían ropa para marcas internacionales. Desde entonces, la Campaña Ropa Limpia utiliza esa fecha como palanca de denuncia global. Este año, la cita en Pamplona ha arrancado a las 12:30 horas con un recorrido por la zona comercial del centro de la ciudad, con paradas informativas y reparto de materiales con acceso a la campaña de recogida de firmas.
Las marcas, en el foco
El photocall itinerante ha permitido a viandantes fotografiarse "dando la cara" señalando a empresas concretas: Decathlon, Nike, Amazon, IKEA, Mayoral y Wrangler, entre otras. A todas ellas se les reclama que se adhieran al Acuerdo Internacional de Seguridad en la Industria Textil, un instrumento de carácter vinculante con inspecciones independientes que, según sus impulsores, ha demostrado ser eficaz para mejorar las condiciones en las fábricas.
Desde SETEM Navarra subrayan que más de 290 marcas ya han suscrito el Acuerdo, pero que persisten empresas que se niegan a firmarlo amparándose en sus propios sistemas internos de control. "El Rana Plaza no fue un accidente, sino el resultado de un sistema que prioriza el beneficio frente a la vida de las personas. Sin presión social, estas marcas no cambiarán", advierten desde la organización.
Más allá de las fábricas
La campaña no se limita a exigir nuevas adhesiones. Desde la Campaña Ropa Limpia alertan también de la necesidad de ampliar el Acuerdo para cubrir toda la cadena de suministro y hacer frente a riesgos emergentes, como el estrés térmico provocado por el cambio climático, que afecta de forma creciente a las personas que trabajan en la confección en países del Sur Global.
La acción ha concluido con la lectura de un manifiesto en la que se ha instado a la ciudadanía a implicarse activamente y a exigir a las marcas condiciones laborales seguras y dignas.







