El personal Oficial de Actividades Turísticas de la Dirección General de Turismo del Gobierno de Navarra ha alzado la voz para denunciar una situación que consideran «injusta y discriminatoria»: realizan las mismas funciones que el personal técnico, pero con una diferencia salarial superior a los 10.500 euros brutos anuales.
Así han realizado una concentración en las puertas de Baluarte coincidiendo con Navartur, donde el colectivo ha reclamado la equiparación de derechos y retribuciones bajo el principio de «igual trabajo, igual salario». Aseguran que esta desigualdad vulnera el propio Estatuto del Personal de las Administraciones Públicas de Navarra y que se mantiene desde hace más de dos décadas.
Según explican, más de una decena de trabajadores y trabajadoras con la categoría de Oficial de Actividades Turísticas desempeñan tareas claramente técnicas que exceden las funciones propias de su puesto. Entre ellas citan planificación estratégica, análisis de datos, coordinación interdepartamental, gestión de proyectos, campañas de marketing, diseño de productos turísticos o representación institucional.
En la práctica —subrayan— no existe diferencia real entre las labores realizadas por oficiales y técnicos dentro de la Dirección General de Turismo.
Personal cualificado sin reconocimiento
El colectivo denuncia que la Administración ha utilizado durante más de 20 años a personal con titulación universitaria y amplia experiencia para cubrir necesidades técnicas estructurales, pero sin el reconocimiento profesional ni económico correspondiente.
«Se trata de puestos de carácter técnico desempeñados por personal que no está clasificado como tal», sostienen. La consecuencia directa es una brecha salarial que supera los 750 euros brutos mensuales respecto al personal técnico.
Pese a ello, recalcan su disposición a seguir desarrollando estas funciones, siempre que se reconozcan sus derechos y se regularice su situación laboral.
Impacto en eficiencia y justicia laboral
Los afectados consideran que la equiparación salarial no solo es una cuestión de justicia, sino también de eficiencia administrativa y reconocimiento profesional. Argumentan que mantener esta situación perjudica la motivación del personal y el correcto funcionamiento de las competencias turísticas en Navarra.
La reivindicación llega además en un momento especialmente relevante, coincidiendo con la revisión del Estatuto del Personal y el debate sobre la carrera profesional en la Administración foral.
Por ello, solicitan que la reforma en curso incluya una solución que corrija lo que califican como «una discriminación sostenida en el tiempo» y permita garantizar un funcionamiento eficaz de la política turística pública.
El colectivo confía en que la Administración foral atienda una petición que consideran «asumible, necesaria y plenamente justificada».








