En un esfuerzo por aplicar sus conocimientos y fomentar hábitos de vida saludables entre los jóvenes, 30 estudiantes de segundo curso del Grado en Enfermería organizaron una actividad en el marco de la asignatura Enfermería Comunitaria II. La iniciativa buscó que los universitarios actuasen como agentes de salud en un entorno real, promoviendo la salud y la prevención de conductas de riesgo en la adolescencia.
Itinerarios de aprendizaje activo en entornos simulados
Durante las jornadas, los escolares participaron en un programa de aprendizaje activo compuesto por tres circuitos. En el primer circuito, se recreó un espacio de ocio nocturno para explorar alternativas de diversión sin consumo de alcohol. Este espacio fue complementado con testimonios reales sobre las consecuencias del consumo de alcohol, proporcionando a los estudiantes una perspectiva práctica sobre el tema.
El segundo circuito permitió a los participantes experimentar, mediante gafas de simulación, los efectos del alcohol y otras sustancias en la coordinación y percepción. Esta experiencia sensorial buscó concienciar a los jóvenes sobre los riesgos asociados al consumo de estas sustancias. Además, el circuito ofreció una oportunidad única para que los estudiantes comprendieran de manera tangible los efectos perjudiciales del consumo de alcohol.
Por último, los estudiantes accedieron a un espacio informativo donde se abordó el impacto del tabaco en la salud. Aquí, se incluyó la medición de monóxido de carbono en aire exhalado, lo que permitió a los asistentes conocer de primera mano los efectos nocivos del tabaco. Además, participaron en dinámicas interactivas diseñadas para desmontar creencias erróneas y reforzar conocimientos sobre los riesgos del tabaquismo.
Impacto real en la comunidad y formación práctica
La profesora María Lavilla, responsable de la asignatura, destacó la importancia de estas actividades para los estudiantes de Enfermería. Según explicó, «este tipo de actividades permiten a los estudiantes de Enfermería experimentar de primera mano la promoción y educación para la salud, al tiempo que generan un impacto real en la comunidad». Además, subrayó el valor de la sensibilización emocional como un elemento clave para fomentar una mayor concienciación entre los jóvenes.
Esta jornada es parte de las iniciativas del Aula Saludable de la Facultad de Enfermería, reflejando el compromiso de la Universidad con la formación práctica de sus estudiantes y la mejora de la salud comunitaria. A través de estas actividades, la institución busca no solo educar a sus estudiantes, sino también contribuir al bienestar de la comunidad en general.
La actividad, diseñada y organizada por los estudiantes, representa un esfuerzo por aplicar las competencias adquiridas en el aula en un entorno real. Al actuar como agentes de salud, los universitarios no solo refuerzan su aprendizaje, sino que también desempeñan un papel activo en la promoción de hábitos saludables entre los adolescentes.





