La fundación Sustrai Erakuntza ha manifestado su satisfacción por la aparente renuncia de la empresa Forestalia a desarrollar una de sus grandes líneas de alta tensión en Navarra, concretamente la que atravesaría la Ribera para conectar con La Rioja y posteriormente con Álava.
Forestalia, con numerosos proyectos de energías renovables en Aragón, promueve también dos grandes líneas de evacuación de electricidad de muy alta tensión que afectarían a Navarra. La primera, ahora descartada, iba a cruzar la Ribera, mientras que la segunda, de mayor envergadura, prevé atravesar la Zona Media, la Comarca de Pamplona y Sakana hasta llegar a Castejón, Vitoria (Álava) y Gatika (Bizkaia).
La fundación ha reiterado su preocupación por el modelo de desarrollo energético de Forestalia, que contempla la instalación de miles de aerogeneradores y plantas fotovoltaicas en Aragón para trasladar la electricidad generada a comunidades como la Valenciana, Cataluña, La Rioja, Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca. Esta estrategia, según Sustrai Erakuntza, convierte a estas infraestructuras en autopistas eléctricas de largo recorrido, que emplean muy alta tensión y generan importantes impactos ambientales y sociales.
La fundación recuerda que, en España, la competencia exclusiva para la construcción de líneas de transporte de electricidad a larga distancia corresponde a la empresa semi-pública Red Eléctrica de España (REE). Por ello, considera que los proyectos de Forestalia podrían contravenir la regulación vigente.
El impacto de estas infraestructuras sobre el medio ambiente y la salud es una de las principales preocupaciones de Sustrai Erakuntza. Entre las afecciones se incluyen la deforestación de franjas de hasta 50 metros de ancho en todo su trazado, el riesgo de electrocución y colisión de aves, así como los efectos de los campos electromagnéticos en la salud de la población. Además, las líneas proyectadas afectarían a espacios naturales protegidos como el Parque Natural de las Bardenas Reales, la Laguna del Juncal, las sierras de Aralar y Urbasa-Andia, la ZEC Peñadil, Montecillo y Monterrey, y las riberas del río Ebro.
Sustrai Erakuntza presentó alegaciones contra ambas líneas de alta tensión promovidas por Forestalia, pero los proyectos fueron aprobados por el Gobierno, lo que llevó a la fundación y a otros colectivos de Aragón, La Rioja, Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca a interponer recursos de alzada, actualmente en trámite.
Ante la posible retirada del proyecto que afectaba a la Ribera, la organización ha celebrado este avance como un paso hacia una planificación democrática y racional del desarrollo de las energías renovables. No obstante, ha subrayado la necesidad de que se reconsidere también la viabilidad de la segunda línea prevista, que impactaría gravemente en otras zonas de Navarra.