La librería Katakrak de Pamplona acogió este martes la presentación de Las fuerzas que mueven el mundo, el libro-atlas editado por Ariel (Planeta) y firmado por José Luis Marín, Celia Hernando y Álvaro Merino, una obra que nace, en palabras de sus autores, de la necesidad de comprender “los cambios profundos que está viviendo el mundo”.
Durante el acto, Marín y Hernando defendieron la utilidad de la cartografía como herramienta para explicar fenómenos complejos y subrayaron que un mapa no es un elemento neutro, sino una forma de mirar el mundo con una determinada selección de datos, escalas y prioridades. Según explicaron, el libro responde a la convicción de que el orden internacional surgido tras los años 90 ha quedado atrás y de que, en los últimos años, el planeta ha entrado en una etapa marcada por transformaciones irreversibles.
“El mundo que conocíamos ha desaparecido”, resumió Marín al situar el origen del proyecto en el final de la hegemonía unipolar y en la aceleración de cambios geopolíticos, económicos y sociales que, a su juicio, hacen necesario un atlas capaz de ofrecer contexto más allá de la actualidad inmediata. En esa línea, los autores defendieron un libro pensado para un público amplio, con unas 220 páginas, un diseño visual atractivo y una combinación de mapas y textos que permita entender grandes procesos sin caer en la sobrecarga informativa.
Hernando destacó que la obra busca explicar el mundo a través de capas de información y no solo mediante mapas políticos convencionales, y puso como ejemplo temas como la guerra de Ucrania, la reconfiguración de Oriente Próximo, las rutas marítimas, la energía, el turismo o las nuevas fronteras del Ártico y el espacio. Los autores insistieron además en que uno de los mayores retos del libro ha sido decidir qué dejar fuera, dado que muchos procesos cambian con rapidez y otros quedan fuera del alcance de la cartografía tradicional.
La presentación, muy participada por el público, dejó también preguntas sobre gentrificación, datos cartográficos, sesgos en los mapas y temas que el libro no incluye, como los asuntos sociales o religiosos, que los autores reconocieron como campos difíciles de tratar desde la cartografía. Al cierre del acto, agradecieron la acogida en Pamplona y señalaron que la respuesta del público confirma el interés que está despertando el libro.





