Osasuna cayó en el Coliseum con un gol de Luis Milla, pero la combinación de resultados de la última jornada permitió a los rojillos sellar la permanencia
El equipo rojillo llevó la iniciativa, firmó más llegadas y más posesión, pero perdió 1-2 ante un Espanyol más eficaz, que castigó en los momentos clave
El técnico rojillo reconoció que el partido estaba "totalmente controlado" hasta el gol de córner del Levante y se mordió la lengua visiblemente enfadado
Osasuna estuvo mucho mejor en la segunda parte, aunque el guardameta del Athletic se interpuso en dos ocasiones clave, entre ellas un penalti de Budimir
Herrera derribó a Sadiq en el 64', cediendo el penalti que Ramazani transformó para el 1-0; pese a dominar posesión y resistir, los rojillos se vuelven de vacío