Osasunbidea sanciona con cinco días de suspensión de empleo y sueldo a un trabajador ya jubilado

Txema Berro se negó a cumplir el incremento horario de 18 horas fijado por el Gobierno de Navarra, con el objetivo de repartir el trabajo en la administración. Este jueves, 27 de noviembre, el colectivo Banatu Taldea, que lucha por el reparto del trabajo ha convocado una parodia protesta junto al ambulatorio de Conde Oliveto en Pamplona

Pamplona, 24 de noviembre

El Servicio Navarro de Salud cerró el mes pasado un expediente sancionador abierto contra un trabajador por negarse a cumplir el aumento del incremento horario decretado por el Ejecutivo de Yolanda Barcina. La sanción, cinco días sin empleo ni sueldo. Sin embargo, el trabajador ya está jubilado, por lo que difícilmente se podrá cumplir la misma.

Con el objetivo de parodiar lo absurdo de sanciones que se pretenden “ejemplarizantes” como ésta, el Colectivo Banatu Taldea ha convocado un juicio parodia el próximo jueves, 27 de noviembre, a las once de la mañana junto al Ambulatorio de Conde Oliveto situado en la Plaza de la Paz de Pamplona.

El afectado, Txema Berro, que decidió no cumplir este horario para repartir el trabajo en la Administración,  ha recordado la sinrazón de la medida sancionadora ya que “ para aplicarme una sanción de cinco días de empleo y sueldo por haberme negado a trabajar 18 horas el desgobierno ha gastado muchísimas más horas de las que yo me negué a hacer. Para más delito, cuando la sanción es casi firme y tendría que cumplirla resulta que hace cinco meses que me he jubilado”, ha afirmado.

“¿Qué puedo hacer? Puedo recurrir al Contencioso Administrativo, pero Gallardón me lo puso difícil, la justicia es muy cara. Puedo dejar la sanción en herencia a mis hijos, como otros dejan las deudas de las hipotecas, pero ¿y si no la aceptan? La cosa es que me sabe mal que esa sanción, con todo lo que ha costado, se quede flotando en un limbo, eternamente perdida y errabunda. Me sabe mal, ¡pobre sanción!, ella que podía haber sido un ejemplarizante  signo de firmeza”, ha ironizado Berro a Pamplonaactual.

“Parece de risa, pero es de pena. De pena ese funcionamiento por ocurrencias. De pena la insensibilidad de nuestros gobernantes ante un tema como el paro. De pena el que hablando previamente al expediente con la jefatura de Atención Primaria (por cierto, de las pocas jefaturas que se mantienen fieles a Marta Vera o agarrados fuertemente a la poltrona), frente a mi defensa del reparto del trabajo se me diga que “yo lo que quiero es repartir la pobreza, mientras que ellos quieren generar riqueza”, frase tan manida y sintomática de carencia de pensamiento. De pena que no se reconozca el derecho a la objeción de conciencia más que en los supuestos gratos a nuestros gobernantes. De pena  el que se mantengan en ese hacer como que hacen. De pena la burocracia infinita. … De pena”, ha insistido Berro.

“Algo, mucho, tendría que cambiar en nuestra sociedad. Y no me refiero solo al color de los gobernantes, sino a las formas de hacer política y los contenidos de ésta. Cambios que no se darán sin una mayor, mucho mayor, implicación ciudadana. La cuestión central es si estamos por esas”, ha dicho el miembro de Banatu Taldea.

Berro ha animado a todas aquellas personas que quiera a participar este jueves 27 de noviembre a las 11 horas, donde se celebrará una concentración en la puerta del ambulatorio Conde Oliveto, “en la que escenificaremos en forma de parodia el proceso sancionador y la ridícula actuación de nuestros administradores”.

Txema Berro se negó a cumplir el incremento horario de 18 horas fijado por el Gobierno de Navarra, con el objetivo de repartir el trabajo en la administración. Este jueves, 27 de noviembre, el colectivo Banatu Taldea, que lucha por el reparto del trabajo ha convocado una parodia protesta junto al ambulatorio de Conde Oliveto en Pamplona

Pamplona, 24 de noviembre

El Servicio Navarro de Salud cerró el mes pasado un expediente sancionador abierto contra un trabajador por negarse a cumplir el aumento del incremento horario decretado por el Ejecutivo de Yolanda Barcina. La sanción, cinco días sin empleo ni sueldo. Sin embargo, el trabajador ya está jubilado, por lo que difícilmente se podrá cumplir la misma.

Con el objetivo de parodiar lo absurdo de sanciones que se pretenden “ejemplarizantes” como ésta, el Colectivo Banatu Taldea ha convocado un juicio parodia el próximo jueves, 27 de noviembre, a las once de la mañana junto al Ambulatorio de Conde Oliveto situado en la Plaza de la Paz de Pamplona.

El afectado, Txema Berro, que decidió no cumplir este horario para repartir el trabajo en la Administración,  ha recordado la sinrazón de la medida sancionadora ya que “ para aplicarme una sanción de cinco días de empleo y sueldo por haberme negado a trabajar 18 horas el desgobierno ha gastado muchísimas más horas de las que yo me negué a hacer. Para más delito, cuando la sanción es casi firme y tendría que cumplirla resulta que hace cinco meses que me he jubilado”, ha afirmado.

“¿Qué puedo hacer? Puedo recurrir al Contencioso Administrativo, pero Gallardón me lo puso difícil, la justicia es muy cara. Puedo dejar la sanción en herencia a mis hijos, como otros dejan las deudas de las hipotecas, pero ¿y si no la aceptan? La cosa es que me sabe mal que esa sanción, con todo lo que ha costado, se quede flotando en un limbo, eternamente perdida y errabunda. Me sabe mal, ¡pobre sanción!, ella que podía haber sido un ejemplarizante  signo de firmeza”, ha ironizado Berro a Pamplonaactual.

“Parece de risa, pero es de pena. De pena ese funcionamiento por ocurrencias. De pena la insensibilidad de nuestros gobernantes ante un tema como el paro. De pena el que hablando previamente al expediente con la jefatura de Atención Primaria (por cierto, de las pocas jefaturas que se mantienen fieles a Marta Vera o agarrados fuertemente a la poltrona), frente a mi defensa del reparto del trabajo se me diga que “yo lo que quiero es repartir la pobreza, mientras que ellos quieren generar riqueza”, frase tan manida y sintomática de carencia de pensamiento. De pena que no se reconozca el derecho a la objeción de conciencia más que en los supuestos gratos a nuestros gobernantes. De pena  el que se mantengan en ese hacer como que hacen. De pena la burocracia infinita. … De pena”, ha insistido Berro.

“Algo, mucho, tendría que cambiar en nuestra sociedad. Y no me refiero solo al color de los gobernantes, sino a las formas de hacer política y los contenidos de ésta. Cambios que no se darán sin una mayor, mucho mayor, implicación ciudadana. La cuestión central es si estamos por esas”, ha dicho el miembro de Banatu Taldea.

Berro ha animado a todas aquellas personas que quiera a participar este jueves 27 de noviembre a las 11 horas, donde se celebrará una concentración en la puerta del ambulatorio Conde Oliveto, “en la que escenificaremos en forma de parodia el proceso sancionador y la ridícula actuación de nuestros administradores”.