Cooperantes de Cruz Roja Navarra comparten las experiencias vividas durante 2014

Doce cooperantes internacionales de Cruz Roja Navarra se movilizaron durante 2014 con misiones en Argelia-Campos Saharauis, Líbano-Siria, Gambia, Perú, Filipinas, Haití, República Centroafricana, Balcanes, Malí, Ecuador, Paraguay, o Sierra Leona ante la epidemia de ébola

Pamplona, 2 de enero

Argelia-Campos Saharauis, Líbano-Siria, Gambia, Sierra Leona, Perú, Filipinas, Haití, República Centroafricana, Balcanes, Malí, Ecuador o Paraguay, han sido algunos de los destinos de cooperantes internacionales de Cruz Roja en Navarra a lo largo de 2014

Tras estas misiones se encuentran nombres como Antonio Carabante (ArgeliaCampos Saharauis), Jasone García (Líbano-Siria), Maite Gay (Gambia), Gonzalo Isturiz (Sierra Leona), Javier Bernarte (Perú), Miguel Lavín (Filipinas), Joaquín Mencos (Sierra Leona), Pablo San Julián (Sierra Leona), Esperanza Ursua (Haití), Adriana Ciriza (República Centroafricana, Balcanes y Malí), Arnold San Román (Ecuador) o Raúl Ecay (Paraguay).

El trabajo en sus destinos, como cooperantes de emergencias o de desarrollo, ha sido fundamental para reducir la vulnerabilidad de las poblaciones más empobrecidas y vulnerables o asistir a las distintas emergencias y desastres naturales. Siete de estas personas (Maite Gay, Gonzalo Isturiz, Javier Bernarte, Miguel Lavín, Joaquín Mencos, Pablo San Julián y Adriana Ciriza) se han dado cita este viernes en un desayuno de trabajo con el fin de compartir sus experiencias.

Cada una de las personas delegadas internacionales que Cruz Roja Navarra ha desplazado a lo largo de 2014 ha contado en primera persona sus experiencias en sus respectivas misiones, así como en emergencias como las inundaciones de los Balcanes o el Brote de Ébola.

Todos ellos coinciden en que el trabajo en cooperación internacional “no solo requiere de unas buenas aptitudes y de ganas de enfrentarse a las distintas realidades, además es precisa una formación”. Porque con ella, “reforzaremos las capacidades de la población con la que trabajamos” y, además, “sabremos justificar nuestro trabajo ante la población y donantes, dentro de unos parámetros de eficacia y eficiencia” .

Doce cooperantes internacionales de Cruz Roja Navarra se movilizaron durante 2014 con misiones en Argelia-Campos Saharauis, Líbano-Siria, Gambia, Perú, Filipinas, Haití, República Centroafricana, Balcanes, Malí, Ecuador, Paraguay, o Sierra Leona ante la epidemia de ébola

Pamplona, 2 de enero

Argelia-Campos Saharauis, Líbano-Siria, Gambia, Sierra Leona, Perú, Filipinas, Haití, República Centroafricana, Balcanes, Malí, Ecuador o Paraguay, han sido algunos de los destinos de cooperantes internacionales de Cruz Roja en Navarra a lo largo de 2014

Tras estas misiones se encuentran nombres como Antonio Carabante (ArgeliaCampos Saharauis), Jasone García (Líbano-Siria), Maite Gay (Gambia), Gonzalo Isturiz (Sierra Leona), Javier Bernarte (Perú), Miguel Lavín (Filipinas), Joaquín Mencos (Sierra Leona), Pablo San Julián (Sierra Leona), Esperanza Ursua (Haití), Adriana Ciriza (República Centroafricana, Balcanes y Malí), Arnold San Román (Ecuador) o Raúl Ecay (Paraguay).

El trabajo en sus destinos, como cooperantes de emergencias o de desarrollo, ha sido fundamental para reducir la vulnerabilidad de las poblaciones más empobrecidas y vulnerables o asistir a las distintas emergencias y desastres naturales. Siete de estas personas (Maite Gay, Gonzalo Isturiz, Javier Bernarte, Miguel Lavín, Joaquín Mencos, Pablo San Julián y Adriana Ciriza) se han dado cita este viernes en un desayuno de trabajo con el fin de compartir sus experiencias.

Cada una de las personas delegadas internacionales que Cruz Roja Navarra ha desplazado a lo largo de 2014 ha contado en primera persona sus experiencias en sus respectivas misiones, así como en emergencias como las inundaciones de los Balcanes o el Brote de Ébola.

Todos ellos coinciden en que el trabajo en cooperación internacional “no solo requiere de unas buenas aptitudes y de ganas de enfrentarse a las distintas realidades, además es precisa una formación”. Porque con ella, “reforzaremos las capacidades de la población con la que trabajamos” y, además, “sabremos justificar nuestro trabajo ante la población y donantes, dentro de unos parámetros de eficacia y eficiencia” .