Desmantelada en Berrioplano una nave industrial dedicada al cultivo de marihuana

Foto: archivo

Se han intervenido más de 500 plantas de marihuana. Se cosechaban unas 250 plantas al mes

Pamplona, 3 de marzo

Las investigaciones desarrolladas por el Grupo de Estupefacientes de Policía Nacional, permitió el pasado día 23 de febrero desmantelar una extensa plantación de marihuana instalada en interior de una nave industrial de la localidad de Berrioplano, siendo detenido el responsable del cultivo por un presunto delito de tráfico de Drogas, un hombre de 41 años de nacionalidad española. En total han sido intervenidas 512 plantas de marihuana.

El cultivo de marihuana se hallaba instalado en varias dependencias dentro del interior de la nave, contando todas ellas con un montaje profesional cuyo objetivo era el crecimiento, cultivo y posterior secado de la planta del cannabis, contando con gran sofisticación técnica tanto para obtener una alta productividad como para evitar que la plantación fuera descubierta por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, teniendo instalado para ello grandes filtros y extractores para que el fuerte olor que desprenden este tipo de plantaciones no trascendiera al exterior del inmueble.

La plantación para el cultivo intensivo estaba perfectamente equipada constando de unas cuarenta lámparas reflectoras, varios extractores de aire, tubos de canalización hacia el exterior y dos filtros ionizados de grandes dimensiones para la renovación del aire interior, quince ventiladores y unos quinientos semilleros preparados para iniciar nuevos cultivos y así preparar nuevas cosechas destinadas a poner en el mercado ilícito una gran cantidad de dosis de marihuana.

La instalación eléctrica estaba totalmente automatizada y contaba con varios transformadores de corriente y varios temporizadores para asegurar y regular el correcto aporte de luz artificial a las plantas. Igualmente se había instalado un complejo sistema de riego automático que aportaba la cantidad exacta de agua y nutrientes a las plantas, generando con todo ello una producción muy elevada en poco tiempo, aumentando con ello las ganancias por la ulterior venta.

En el momento del registro de la nave, se intervinieron en una sala destinada al cultivo 250 plantas en estado de crecimiento. En otra sala, en una zona destinada al secado del estupefaciente, se encontraron otras 247 plantas ya recolectadas y dispuestas de modo que se procediera a su secado como fase final del proceso de este tipo de cultivos y que supone el paso previo a su distribución y venta.

Por lo tanto se puede hacer una estimación de que en la nave desmantelada se obtenía una cosecha de unas 250 plantas cada mes aproximadamente.

Foto: archivo

Se han intervenido más de 500 plantas de marihuana. Se cosechaban unas 250 plantas al mes

Pamplona, 3 de marzo

Las investigaciones desarrolladas por el Grupo de Estupefacientes de Policía Nacional, permitió el pasado día 23 de febrero desmantelar una extensa plantación de marihuana instalada en interior de una nave industrial de la localidad de Berrioplano, siendo detenido el responsable del cultivo por un presunto delito de tráfico de Drogas, un hombre de 41 años de nacionalidad española. En total han sido intervenidas 512 plantas de marihuana.

El cultivo de marihuana se hallaba instalado en varias dependencias dentro del interior de la nave, contando todas ellas con un montaje profesional cuyo objetivo era el crecimiento, cultivo y posterior secado de la planta del cannabis, contando con gran sofisticación técnica tanto para obtener una alta productividad como para evitar que la plantación fuera descubierta por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, teniendo instalado para ello grandes filtros y extractores para que el fuerte olor que desprenden este tipo de plantaciones no trascendiera al exterior del inmueble.

La plantación para el cultivo intensivo estaba perfectamente equipada constando de unas cuarenta lámparas reflectoras, varios extractores de aire, tubos de canalización hacia el exterior y dos filtros ionizados de grandes dimensiones para la renovación del aire interior, quince ventiladores y unos quinientos semilleros preparados para iniciar nuevos cultivos y así preparar nuevas cosechas destinadas a poner en el mercado ilícito una gran cantidad de dosis de marihuana.

La instalación eléctrica estaba totalmente automatizada y contaba con varios transformadores de corriente y varios temporizadores para asegurar y regular el correcto aporte de luz artificial a las plantas. Igualmente se había instalado un complejo sistema de riego automático que aportaba la cantidad exacta de agua y nutrientes a las plantas, generando con todo ello una producción muy elevada en poco tiempo, aumentando con ello las ganancias por la ulterior venta.

En el momento del registro de la nave, se intervinieron en una sala destinada al cultivo 250 plantas en estado de crecimiento. En otra sala, en una zona destinada al secado del estupefaciente, se encontraron otras 247 plantas ya recolectadas y dispuestas de modo que se procediera a su secado como fase final del proceso de este tipo de cultivos y que supone el paso previo a su distribución y venta.

Por lo tanto se puede hacer una estimación de que en la nave desmantelada se obtenía una cosecha de unas 250 plantas cada mes aproximadamente.