La revista Río Arga conmemora este 2026 sus cincuenta años de publicación ininterrumpida con la organización del I Congreso de Revistas Poéticas Españolas, que se celebrará en Pamplona entre los días 15 y 17 de abril. Una efeméride poco habitual en el ámbito de las publicaciones literarias, marcado por la fugacidad, que consolida a la cabecera navarra como la decana de las revistas poéticas en España.
Fundada en 1976, Río Arga ha acogido en sus páginas a buena parte de los autores navarros —en castellano y euskera— y a destacados nombres del panorama poético nacional e internacional, algunos de ellos antes de alcanzar reconocimiento global, como Nicanor Parra o Octavio Paz.
El congreso, coorganizado junto a la Universidad de Navarra y la Fundación Diario de Navarra, reunirá durante tres jornadas a poetas, editores, académicos y responsables de suplementos culturales de todo el país para reflexionar sobre el papel de las revistas en la evolución de la lírica contemporánea.
Las sesiones se desarrollarán en distintos espacios de la ciudad, como la propia universidad, el Nuevo Casino Principal de Pamplona y Civican, con un programa abierto al público que incluye ponencias, mesas redondas y lecturas poéticas.
Entre los participantes figuran voces destacadas como Luis Alberto de Cuenca, Jordi Doce, Juan Antonio González Iglesias o Javier Velaza, junto a especialistas universitarios y representantes de diversas publicaciones literarias de todo el territorio.
El programa arrancará el miércoles 15 con una lectura de poetas jóvenes, mientras que las jornadas centrales combinarán el análisis académico con el diálogo entre revistas del norte y del sur de España, así como encuentros sobre la relación entre poesía, cultura y medios de comunicación.
El congreso concluirá el viernes con un coloquio sobre periodismo y literatura y la presentación de la novela El último brindis, en un cierre que simboliza el vínculo entre creación poética y difusión cultural.
Con este encuentro, Río Arga no solo celebra su trayectoria, sino que reivindica el papel de las revistas como espacio de resistencia, descubrimiento y continuidad en el panorama literario. Cinco décadas después, la publicación navarra sigue demostrando que la poesía también puede ser un proyecto duradero.




