La tradición líquida de la hostelería navarra se reinventa este mes de marzo con el ciclo “Sabores con Historia. Mixología tradicional de Navarra”, una propuesta que recupera combinados populares elaborados con vino y producto local desde una mirada contemporánea.
La iniciativa está impulsada por la Asociación Navarra de Pequeña Empresa de Hostelería (ANAPEH), en colaboración con la Universidad Pública de Navarra (UPNA), y propone tres experiencias enogastronómicas en distintos enclaves de la Comunidad Foral para redescubrir bebidas profundamente arraigadas en la cultura social y festiva del territorio.
Sangrías, tintos de verano o mezclas con fruta —con vino blanco, rosado, tinto o dulce de Moscatel como base— forman parte del imaginario colectivo de terrazas, bares y celebraciones populares. El ciclo parte de ese legado para reinterpretarlo con técnica, equilibrio y una narrativa que reivindica el producto de cercanía y la identidad hostelera navarra.
Tres citas en marzo
El programa se desarrollará el 4 de marzo en La Terraza by Carlos Rodríguez, el 11 de marzo en Consentidos Café Bar y el 18 de marzo en el Hotel Ayestarán, en horario de 19:00 a 21:00 horas. El precio de la entrada será de 20 euros por persona y puede adquirirse de forma online a través de la web de ANAPEH.
En cada sesión, el barman Carlos Rodríguez elaborará en directo cuatro propuestas: sangría blanca, spritz de rosado con D.O. Navarra, tinto de verano y dulce de Moscatel con frutas. Las bebidas se armonizarán con pinchos tradicionales como gilda, chistorra de Navarra o croqueta clásica, subrayando la conexión entre recetario líquido y sólido.
La comunicadora Elena Arraiza conducirá las degustaciones, contextualizando cada elaboración desde una perspectiva cultural e histórica y fomentando la participación del público en una experiencia concebida como divulgativa, accesible y sensorial.
La secretaria general de ANAPEH, Beatriz Huarte, destaca que el objetivo es “poner en valor bebidas que forman parte de nuestra memoria colectiva y que han acompañado generaciones en fiestas, terrazas y encuentros sociales”. A su juicio, reinterpretarlas desde la profesionalidad “es también una manera de reforzar la identidad de la hostelería navarra y su compromiso con el producto local y el territorio”.
El proyecto cuenta con financiación de la Unión Europea a través de los fondos Next Generation y refuerza la apuesta por una hostelería que combina tradición, innovación y arraigo cultural.








